Lobo, la información más completa

El lobo, o también conocido por su nombre culto en latín, Canis lupus. Es uno de los mayores depredadores mamíferos sobre la faz de la tierra y esto lleva siendo así desde hace cientos de años ya que es uno de los depredadores que mejor se adapta y se ha adaptado siempre a los cambios en el terreno, en la climatología o al ecosistema en general.

Se podría decir que es un superviviente del planeta Tierra o así ha sido hasta ahora por lo menos, ya que han sido capaces de sobrevivir y adaptarse a estos grandes grandes cambios en su hábitat de manera natural, pero debido a la acción del hombre su población se ha visto menguada y reducida a pequeñas regiones en diferentes continentes, mientras que hace unos pocos cientos de años estas regiones eran muy amplias y cubrían vastas regiones de Asia, América y Europa.

lobo

¿Cómo es un lobo físicamente?

Un lobo puede tener tamaños que varían entre un metro y los dos metros, desde la cola hasta el hocico.  En cuanto al peso, este puede ir desde los 20 kilos en los ejemplares más pequeños hasta los 90 kilos en los ejemplares de lobo más grandes que se han registrado en Rusia, concretamente. En el caso de las hembras, la loba tanto el tamaño como el peso suele ser inferior al de los machos en un 15% como sucede en muchas otras especies del reino animal.

Los lobos más comunes suelen tener un color de pelaje similar al de un pastor alemán, pero hay muchas otras variedades y colores, dependiendo de la región donde vivan. Podemos encontrar lobos marrones, negros, grises o blancos con mezclas y tonos realmente bonitos y llamativos.

Pese a la cercanía que tenemos los humanos con el perro doméstico o Canis familiaris, lo cierto es que a simple vista cuando uno ve un lobo de frente, sabe que se encuentra exactamente enfrente de eso mismo, de un lobo y no de un perro. Hay algo en su mirada, en esos ojos amarillos, en su forma de caminar, en su pelaje, en su aspecto en general que enseguida se advierte que no estamos ante un perro, aunque nunca hubiésemos visto un lobo antes.
Además de encontrar en esta página la información más completa acerca del lobo y de todo lo que es necesario saber sobre él os invito a ampliar nuestra información con unos artículos ampliatorios y más específicos sobre diferentes subespecies de lobos como son el lobo ibérico, el  lobo checoslovaco, el lobo estepario, el lobo blanco, el lobo negro o el lobo gris de los cuales hay mucha información interesante que os aconsejo que no dejéis de leer y conocer.

El comportamiento del  lobo

El lobo es un animal social, que vive en manada junto con otros individuos de su misma especie. La manada normalmente está compuesta por una pareja de lobos, el macho que es considerado el líder, el macho alfa y una loba la cual es la única que se reproducirá. A continuación en la jerarquía están otros lobos, normalmente más jóvenes o menos fuertes, que tienen tareas muy concretas como la de defender el territorio en el que viven o conseguir comida para toda la manada.

Las lobas comparten la función de recolectar comida y cazar tanto para ellas como para el resto de la manada, así  como para los cachorros los cuales necesitarán carne fresca y abundante, tras el periodo de las semanas de lactancia. Los cachorros son el último eslabón de la manada, pero no por ello el menos importante, de esta familia, qué es la manada. Toda la manada como un ente perfectamente organizado, se ocupa de la protección de todos sus integrantes, bien sea defendiéndose de otros depredadores o bien sea a la hora de buscar alimento.

Como muchos sabréis, el lobo, a diferencia del perro, es un animal carnívoro, por lo tanto cazar es para ellos algo primordial y si además de sus aptitudes para la caza y adaptación al medio sumamos su inteligencia, no cabe duda de que estamos ante un depredador letal. Por eso mismo, sólo los hombres estamos consiguiendo, o hemos conseguido reducir tanto su hábitat.

¿Dónde vive el lobo?

El lobo, es capaz de vivir tanto en llanas praderas, como en bosques o en zonas montañosas porque tal y como hemos comentado anteriormente se puede adaptar fácilmente a casi cualquier entorno natural. Su problema es la extensión del territorio de los humanos sobre las zonas en las que solían vivir ellos, por ejemplo, para ampliar zonas de ganadería o de cultivo. Este hecho los ha puesto contra las cuerdas en muchas ocasiones, ya que se producen muchísimas batidas en muchas partes del mundo para reducir su población y evitar así ataques al ganado o a los cultivos.

Por si esto fuera poco, también hay zonas en las que el lobo es cazado por puro deporte o diversión, bien sea a través de cacerías organizadas en las que son abatidos a tiros o porque mueren atrapados en las trampas que colocan los humanos en las zonas en las que habitan. Estas trampas suelen ser especialmente crueles, ya que muchas veces se quedan atrapados por una pata y se quedan ahí, sin poder soltarse, durante días, hasta que finalmente fallecen por la herida o por falta de agua o alimento. De todas maneras, aunque finalmente consiguiesen escapar, lo más probable es que se terminasen muriendo por no poder cazar o defenderse de otros posibles animales depredadores o de otros lobos.

Lobo en su hábitat

¿Cuánto vive un lobo?

Si no contamos la intervención del hombre, podemos establecer una esperanza de vida que puede rondar entre los 5 y los 10 años. La supervivencia del lobo individual está supeditada a la supervivencia de la manada. Para la supervivencia de la manada no sólo es importante la seguridad y la alimentación, también el apareamiento que garantizará la continuidad de la manada y el relevo continuo de sus miembros, cuando unos lobos envejecidos o que ya han muerto, dejen sitio a las crías o lobeznos que están a punto de llegar a la edad adulta y ocuparán sus funciones en lo más alto de esta jerarquía.

El carácter social del lobo

Dentro de la manada se encuentran el lobo y la loba que lideran reproductivamente a la manada, ya que son los únicos que se pueden aparear y traer lobeznos a la manada. También son los dos individuos que tienen más libertad dentro de su estructura social, aunque no debemos entender una jerarquía como la aplicable a los seres humanos, sino que más bien debemos encuadrarlo en un privilegio para obtener más recursos de comida y de ejercer la autoridad dentro de los posibles problemas que se ocasionen entre diferentes miembros de la manada.

De esta manera, podemos sacar a relucir una curiosidad, que no muchos conocen y que seguro que no se podían imaginar,  y es que los lobos son monógamos. Aunque eso si, si uno de los dos miembros de la pareja tanto la loba como el lobo, falta, rápidamente podrán emparejarse con otro miembro de la manada. Normalmente la estructura de la manada suele abrigar entre 2 y 25 lobos, aunque si cogemos una media estadística de las manadas que se han estudiado y observado por diferentes universidades y diferentes organizaciones privadas y públicas dedicadas al lobo, podemos llegar a la conclusión de que normalmente el número de miembros de la manada rondará entre los 7 y 9 miembros. Para ser más exactos normalmente sería un número par, pero me gusta tener en cuenta las variaciones en cuanto a los nuevos lobeznos que se suman a la manada y que no siempre se dará una paridad entre machos y hembras, lobos y lobas.

Si bien es cierto que la manada tiende a protegerse de forma férrea, también lo es el que si algún cachorro de lobo o lobezno, nace con algún problema o enfermedad o si algún lobo aparece con alguna herida tras caer en una trampa humana o termina con graves heridas tras una pelea con otro animal, bien sea una presa u otro lobo con el que ha tenido un enfrentamiento, será la propia manada la que se encargué de apartarlo o matarlo. No debemos olvidar, que aunque sean animales sociales entre ellos, son animales salvajes y la debilidad no es compatible con la supervivencia de la especie, cosa que tienen muy claro en su instinto y por eso no dudan en sacarse de  en medio a los miembros que no van a cumplir las expectativas que de ellos tiene la manada. Por salvaje que nos parezca este comportamiento, lo cierto es que tiene sólidas bases razonables por las que esto debe ser así.

El territorio del lobo y su relación con el medio

Si atendemos al tamaño que normalmente ocupa una manada en un territorio, este ronda entre los 150 y los 250 kilómetros cuadrados. Esto supone ir viajando constantemente de un lado a otro de su territorio y que evidentemente un lobo herido, como el caso que comentábamos en el apartado anterior no podrá realizar estas largas caminatas, las cuales no serán de menos de 20 km cada día para conseguir sus presas y poder alimentar adecuadamente a la manada de lobos, que necesitan comer al menos un kilo de carne fresca al día por individuo.

Probablemente hace unas decenas de años, sus extensiones de territorio serían mucho mayores, pero debido a que ahora la población de lobos se concentran en determinadas zonas más comprimidas, no es fácil conseguir mucho más espacio, ya que otras manadas de lobos estarán próximas y chocarán en una dura pelea por mantener su territorio. Por esto mismo, las manadas intentarán no cazar en el límite de sus territorios ya que de lo contrario sus probabilidades de supervivencia se reducirán drásticamente.

Lo cierto es que más de la mitad de las muertes de lobos, excluyendo las bajas causadas por la especie humana mediante la caza, se producen por otros lobos y la pregunta siguiente sería: ¿y cómo saben estos lobos dónde tienen sus fronteras, cuáles son los límites que deben respetar para no invadir el territorio de otra manada? pues esto se consigue gracias a un conjunto de señales que utilizan para comunicarse entre sí y con otras manadas, que van desde las señales fisiológicas como son los orines o las heces, cosa que nos resulta familiar por nuestros amigos los perros que tenemos por casa, pero que además se suman a unas hormonas que se liberan a través de su piel y de las patas, mediante unas glándulas que dejan un olor característico e identificativo de la manada cuando van pisando el suelo.

Por si esto fuera poco, también con los famosos aullidos de lobo se comunican unas manadas con otras, manteniendo así las distancias y conociendo donde se encuentran los territorios adyacentes. Esto es de vital importancia para el lobo, ya que los lobos no dan la bienvenida a manadas o individuos extranjeros. Un lobo aullando puede ser la mejor señal de GPS para evitar adentrarse en el territorio equivocado y así acortar la existencia de una de las manadas implicadas.

Las regiones geográficas más pobladas por el lobo a lo largo del planeta.

Ahora que ya conocemos los datos más importantes sobre la fisionomía, alimentación y comportamiento de los lobos vamos a ver más en concreto en qué zonas se encuentran las mayores poblaciones de lobo hoy en día. Los lobos se extendieron durante toda la historia de la especie a lo largo de la zona norte del globo terráqueo, siendo las zonas más pobladas tal y como adelantábamos al inicio del artículo en América del Norte, Eurasia y Europa. También comentamos antes, que estas zonas se han reducido mucho por los diferentes motivos que también enumerábamos antes.

Para tener una idea mucho más precisa, indicaremos en cada zona la subespecie del lobo que la habita, por ejemplo, el canis lupus lupaster o lobo egipcio, como su nombre indica se encuentra en la región de Egipto que es la región más importante de lobos en  el continente africano. El lobo del Caspio, el lobo ruso o el lobo árabe como subespecies en la representación más importante de la zona asiática. El lobo del Valle Mackenzie, el lobo del bosque oriental o lobo de las grandes planicies como fieles representantes de la zona norte americana. Por último como más importante presentación de la zona europea, encontramos preeminentemente al lobo ibérico y al lobo italiano. Todos y cada uno de estos grupos con pequeñas características que los diferencian entre sí para un ojo experto pero no tanto para el ojo común de un aficionado que los observe a simple vista.

El lobo en la tierra

El lobo y el hombre, ¿son realmente tan peligrosos como se piensa?

Otro aspecto muy interesante del lobo, es el proceso de interacción que ha llevado a cabo con el hombre, el cual ha estado lleno de problemas y controversias, ya que en muchos lugares del mundo el lobo es repudiado y se le teme, al mismo tiempo que se intenta acabar con él y alejarlo de las tierras en las que viven los hombres. En otros sitios, por el contrario, se ha intentado domesticar y en algunos casos se ha conseguido, pero como es de esperar, con mucho más esfuerzo del que lleva adiestrar a un perro. Esto es completamente lógico, ya que al fin y al cabo su instinto de caza es muy complicado de enterrar en su subconsciente y no deja de ser un animal salvaje, nada menos que uno de los mayores depredadores carnívoros del planeta.

En cuanto a la recurrente pregunta de si un lobo es peligroso para el ser humano, la respuesta es complicada, pero yo me atrevería a asegurar que no lo es. Afirmo esto, dado que una de las características del lobo, es que sólo cazan animales con los que están habituados a interactuar, es decir, que si están acostumbrados a cazar ciervos y conejos, que interactúan a menudo con ellos, preferirán atacar a uno de estos dos animales antes que a una oveja, por ejemplo.  Algo muy extraño tiene que pasar para que se de el caso de que vaya a atacar a un ser humano, puesto que barajamos el supuesto de que nunca han tratado con él.

El problema puede venir cuando una manada se instala cerca de territorios en los que viven humanos cerca y que se acostumbren a verlos. En este caso, si que sería un poco más probable que se produjese algún ataque, aunque como digo lo normal sería que no le prestas mucha atención un lobo a un ser humano. Una cosa que si es cierta y que es importante tener en cuenta, es que si un lobo ataca en alguna ocasión a un ser humano, este lobo como ya tiene esa experiencia vivida, no tendrá reparo en volver a atacarle, hasta que ese lobo muera, no lo olvidará. Por este motivo son tan peligrosos los cruces de lobos y perros, porque si que estos cruces mantendrían una herencia salvajes en su ADN, que mezclado con la costumbre del perro de estar entre humanos podría ser muy factible el sufrir un ataque de este tipo de animal.

La repoblación del lobo en zonas en las que se habían extinguido

Por suerte no toda la relación del hombre con el lobo ha sido para tratar de mermar su población erradicarlo, si no que desde hace unos años hasta la actualidad, se han implantado numerosas medidas que buscan la reposición del lobo en sus históricos hábitats, que por diferentes motivos habían dejado de serlo. Un gran ejemplo de esto, es lo que sucede en el Parque Nacional de Yellowstone, donde se han llevado numerosas parejas de lobo para su reproducción y readaptación al medio. La gran cantidad de animales disponibles para cazar, parecen ser la mejor garantía de éxito en esta misión.  El problema principal como siempre para el lobo, sigue siendo la pérdida económica que pueden causar en las poblaciones cercanas, a los ganaderos y agricultores, cuando las manadas vuelvan a ser numerosas y comiencen a expandirse y a salirse de las zonas que en este momento, los humanos hemos preparado para ellos.

Interpretar las señales físicas de los lobos

Como dato curioso me parece interesante aportaros unos datos muy simples, por si algún día os encontráis cara a cara con un lobo que os pueden servir de guía y ayuda para entender como puede reaccionar. Las expresiones corporales del lobo, son muy similares a la de nuestros perros domésticos, es decir, como ejemplo, si enseña los dientes y tiene el pelo erizado, ya podéis estar alerta porque está enfadado o rabioso y en modo agresivo, en este estado es muy probable que se pueda producir un ataque. Por el contrario si mueve la cola enérgicamente podemos estar seguros de que está contento y relajado, esto nos puede dejar más tranquilos.  Del mismo modo, las orejas pueden indicarnos que tiene miedo, en el caso de que tenga las orejas pegadas a la cabeza o enfadado como en el caso anterior, tendrá las orejas de punta. Estas señales es interesante conocerlas y tenerlas presentes sobre todo si estamos pensado por algún motivo interactuar con ellos o viajar a zonas en las que sus poblaciones estén muy extendidas, siendo bastante probable un encuentro con lobos. En el apartado de fotos de lobos podréis ver ejemplos.

Se han dado caso de excursionistas y montañeros que han dormido o acampado en regiones habitadas por lobos y en las que han sufrido encuentros que sin duda ninguna, no olvidarán en su vida. Esto no quiere decir que hayan sido todos encuentros negativos, pero si impactantes y que seguro que a más de una de estas personas, hubiese agradecido conocer estos gestos corporales de este bello pero letal animal. La mayoría de estas personas que han tenido estos encuentros con lobos, han coincidido en destacar el poder paralizante, casi hipnótico que provoca el mirar fijamente esos grandes ojos amarillos que es capaz de producir un escalofrío que recorre todo el cuerpo, aunque en más del 80% de los casos, el lobo no ha mostrado ni el menor interés por esas personas.